martes, 31 de julio de 2018

Día 2 - Titisee + Schluchsee

Por la mañana al despertar vimos que el apartamento estaba en un enclave justo en medio de la selva negra, con unas vistas que alegraban el día nada más despertar


El primer día íbamos a ir a Friburgo, pero la dueña del apartahotel nos convenció para aprovechar el día de sol e ir al lago de Titisee y Schluchsee a pasar el día y bañarnos
Cogimos el coche a una hora un poco dominguera cuando tuvimos hecha la comida y hubimos desayunado.
De camino paramos a ver los altos bosques de la selva negra que privan la luz por su altura y espesor


En e lago leímos que además del pueblo y su puerto había una zona de césped con piscina que merecía mucho la pena.
Nos costó horrores aparcar, además en zona azul y en la selva negra todos los parquimetros que encontramos funcionaban sólo con monedas (no aceptaban tarjeta), que es una putada si no lo tienes en cuenta y llevas bastante cambio suelto
Paramos en la zona de baño previo al pueblo para aprovechar y comer en la hierba, por mala suerte la piscina estaba cerrada como de obras, pero la zona de césped y la playa para bañarte al lago si que estaban habilitadas.




Comimos porque era un poco tarde a la sombra de un árbol en la hierba, y después de comer nos bañamos un poco en el lago. La verdad es que el agua estaba a una temperatura agradable, pensaba que siendo montaña como es estaría fría.


Vimos al lado de donde estábamos que alquilaban para hacer paddle-surf, y como hacía tiempo que nos hacía gracia probarlo y un lago parecía un buen lugar para probarlo con el agua tranquila, lo probaron Núria con el remo y Adria delante controlando la situación.
Al llegar Adria se tiró desde la tabla como quien se tira del barco, para refrescarse y para probar como flotaba el chaleco salvavidas.


Al volver aun quedaban unos minutillos, y Joan no pudo estarse de probarlo también, con el capitán Adria claro está

Por la tarde fuimos al pueblo a ver que tal era, la verdad es que nos pareció muy turístico, puedes alquilar barcas eléctricas y manuales allí


De vuelta al coche vimos un poco el estilo de las casitas de la zona y paramos un rato al parque a merendar

Se nos había hecho tarde ya en Titisee y ya habíamos echado el día, pero como Schluchsee estaba muy cerca decidimos pasar a verlo aunque fuera. Este también es bonito, aunque es exageradamente más grande que el otro
Hay una zona de piscinas que da al lago que se llama Aquafun, llegamos cuando ya cerraban, vimos que se pagaba entrada pero al estar cerrando nos dejaron entrar a verlo. Se veía chulo, viendo esto casi que hubiera preferido hacer al revés, venir de mañana aquí e ir por la tarde al Titisee


Enfrente del Aquafun en el lago también hay una zona de alquiler de barcas (eléctricas y manuales) como en Titisee, para pasar la tarde navegando tranquilamente por el lago.
Nos pusimos un poco en el agua y pareció que era más fresca que el otro lago, no se si por tamaño o porque había algún afluente más frío.

De camino de vuelta a casa paramos un momento porque Carla se quejaba, y aprovechamos porque el hotel o restaurante tenía una de las pequeñas ermitas tradicionales de selva negra así como una fuente chula en la entrada.



Cuando volvíamos al coche una mujer mayor en un balcón nos empezó a chillar y señalar hacia el lado, la mujer no se la entendía pero nos iba señalando, así que fuimos a ver que nos indicaba, y vimos un pequeño estanque natural repleto de peces que tenía tipo pisicifactoría, con una red al lado para cogerlos. Parecían truchas, después nos fijamos y vimos que era una de las especialidades del restaurante, así que eran recién pescadas y servidas, más frescas imposible.

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